PARAFRASEANDO A SABINA (y a algunos otros)/ SEGUNDA PARTE
ÉL SABE A QUIEN VA DEDICADO ESTE POST, BELIEVE IT OR NOT!
ADVERTENCIA: ES MUY, MUY EXTENSO. LEERLO BAJO SU PROPIO RIESGO.
Este post debió ser publicado entre el 2 y el 3 de marzo. Pero así soy yo, me toma tiempo digerir, analizar, entender, asumir y cerrar los ciclos que componen mi autobiografía.
Me considero una buena persona; después de todo, uno de los principios que rigen mi vida es el de hacer lo que yo quiero sin lastimar a los demás.
También prometí que no iba a pegarle ni a lastimar el corazoncito de la persona a la que va dedicado este post. Sin embargo, otro de mis principios es el de "tu te lo guisas, tu te lo tragas" y, además, ser un poco bruja también es parte de mi personalidad y es bastante útil como mecanismo de defensa (por no decir que también soy humana y no la Madre Teresa de Calcuta, ni Santa Rita de Casia).
Te engañas si me quieres confundir esta canción desesperada no tiene orgullo ni moral Se trata sólo de poder dormir sin discutir con la almohada donde está el bien, donde está el malAsí que, en tanto este blog es mío y, por consiguiente, puedo escribir en él lo que me dé mi gana, escribo estas líneas después de un bizarro encuentro con el pasado, uno no muy lejano, porque por una parte es mi manera muy personal de cerrar ciclos y porque, por otra parte, el que se ríe se lleva y el que se lleva se aguanta.
Así que aquí va esta segunda parte.
Hay cartas urgentes que llegan cuando ya no hay nadieRecibir mensajes en la madrugada es, en la mayoría de las ocasiones, algo para alarmarse porque suponemos que se trata de una emergencia. Pero recibir mensajes de ultratumba (es decir, del pasado muerto y enterrado), francamente mueve a sospecha. Especialmente si quien los mandò, con anterioridad, amenazaba, insultaba y engañaba y, de repente sufre un repentino ataque de arrepentimiento (que no de generosidad). Pues bien, yo recibí dos mensajes de ese estilo y, aunque en un principio no pensé contestarlos, la curiosidad pudo más y contesté los dos primeros y, después, los siguientes.
Incluso en estos tiempos en los que soy feliz de otra manera todos los días tienen ese instante en que me jugaría la primavera por tenerte delante¿Dije curiosidad? Pues, siendo honesta, más bien fue el humano deseo de tomar revancha. Pero los mensajes ofrecían una tregua. ¡Coño! A veces no quisiera ser tan buena persona.
Están en pie de guerra el mártir y el desertor, el tibio y el kamikaze puestos a desgranarnos tu y yo ¿Por qué no hacemos las paces?Y bueno, se ofrecía la tregua y ninguna explicación. Me cuesta creer que la incapacidad de expresar los sentimientos sea propiedad de cierto género humano, pero ante tan abrumadora avalancha de evidencia que, ciertos individuos, me dan, estoy a punto de creerlo.
Me falta una verdad me sobran cien excusas... Y la mentira vale más que la verdad y la verdad es un castillo de arena y por la autopista de la libertad nadie se atreve a conducir sin cadenasPero, como a pesar de todos los intentos por descuartizar mi autoestima, ésta sigue intacta y obstinada en hacerme ver que yo merezco, al menos, el sacrificio de dos neuronas quemadas en el intento de brindarme algunas respuestas. Así que, además de la tregua, finalmente me ofrecieron la posibilidad de dejar de hablar con una estúpida màquina, para hacerlo ¡Por fin! con una persona de carne y hueso.
Sin caña fuíste a pescar y te quedaste colgado mirando el agua pasarLa cita, en el bar de mis pecados: frases triviales, saludos y preguntas sobre mi estado de salud, que maldita la cosa si le interesan a nadie más que a mi familia, la de sangre y la de mis amigos. Y yo, con una lista de preguntas en la bolsa que, comencé a formular, pero que debí interrumpir porque él interpretaba una canción diferente a la melodía que yo intentaba tocar.
Su canción hablaba de sus desgracias personales, de sus futuros triunfos, de lo justa-injusta que la vida era con él: es decir, un potpourrí, un borbotón de ideas a medio terminar, una ensalada de emociones poco claras para mí y bastante oscuras para él, estoy segura.
Su caramelo de tristeza no es mal anzuelo para un pez en el reloj de la belleza vuelven a dar las cuatro y diezAfortunadamente no soy un pez... desafortunadamente tampoco soy psicóloga. De ser ésto último (psicóloga), seguro que le hubiera cobrado la sesión y no me hubieran molestado una cierta colección de "certezas y estereotipos que tiene sobre mi persona y que me hacen notar que, en este diálogo-monólogo de besugos, lo que necesitó siempre, y sigue necesitando, es un auditorio.
Me enamoro de todo, me conformo con nada; un aroma, un abrazo, un pedazo de pan y lo que buenamente me den por la Balada de la Vida Privada... de Fulano de Tal.Decía yo, "certezas y estereotipos de mi persona, primero porque todavía parece no darse cuenta que, insultar la inteligencia de una persona, es un crímen de lesa humanidad, y porque a lo mejor nunca supo que a mí los chantajes me dejan fría y que no me impresionan las enormes listas de autores, corrientes filosóficas, personajes famosos y colección de datos que, ciertos "todólogos " sociales, acumulan con el tiempo.
Más vale que no tengas que elegir entre el olvido y la memoria entre la nieve y el sudor. Será mejor que aprendas a vivir sobre la línea divisoria que va del tedio a la pasiónSi a mí, lo que realmente me gusta y admiro de una persona, no es precisamente su colección de "citas citables", sino su rebeldía, el valor de ser auténtico, la capacidad de vivir sin que importeel qué dirán, la habilidad de ser feliz a toda costa y la responsabilidad primera para con uno mismo.
Cierto que cuando aprendí que la vida iba en serio, quise quemarla de prisa jugando con fuego y me abrasé defendiendo mi propio criterio porque vivir era más que unas reglas en juegoPero él, espera un certificado de seguridad y confort, que la vida no va a ofrecerle nunca. El espera que el mundo lo reconozca, pero bajo la ley del mínimo esfuerzo. Y sigue esperando que el mundo pare porque él sufre y que los que le rodeamos le admiremos por su estoicismo.
Quien pone reglas al juego se engaña si dice que es jugador lo que le mueve es el miedo de que se sepa que nunca jugóEspera también que el mundo vea esa tendencia pseudoizquierdista que, él se empeña en creer que tiene, mientras hace uso de sus numerosas tarjetas de crédito (doradas, por supuesto), sus deudas millonarias, sus comidas "totalmente Palacio"; sus corbatas italianas y sus trajes que, como ya no son de Zara, seguramente son Armani o Versace.
Hay demasiados profetas profesionales de la libertad que hacen del aire bandera pretexto inútil para respirarY luego salta, y desde su vida confortable, habla de que no vale la pena vivir, que desearía terminar con todo. Vuelve a cambiar de tema y hace un discurso de las clases de canto que está tomando y de su próximo disco que le lanzará al estrellato en Televisa ( como aquella vez del barco por Europa). ¿No se dará cuenta que para resolver un problema, primero hay que reconocer que existe y que, la capacidad de autocrítica no puede sobrevivir cuando hay tanto ruido interno?
Mucho, mucho ruido ruido de ventanas ruido de manzanas que se acaban por podrir Mucho, mucho ruido tanto ruido y al final por fin el fin¿Cuál es esa lista de certezas y estereotipos que les mencioné? Pues, la siguiente:
1.- Que me "Destrozó la vida": Hablando claro y siendo honestos ¿Me creerá de verdad tan débil como para no aguantar un tropezón en el camino? ¿O se imagina que fue él el "amor de mi vida"?
Como pago al contado nunca me faltan besos siempre que me confienso me doy la absolución2.- Que me voy a creer eso de que quería tener un hijo conmigo (o con cualquiera), pero que al final metuvo miedo.
"Teme la oveja al lobo en el redil segura. y le teme más por libre que por fiera, y no se entera. Perro con cadena larga cree que es libre pero la cadena es la cadena, mira que pena3.- Que debido a la situiación con el padre de mis hijos, él hubiera tenido que cargar con eso y no lo hubiera soportado.
Aunque nunca me callo guardo un par de secretos lo digo de hombre a hombre y de mujer a mujer Ni me caso con nadie ni guardo pa´mis nietos por no tener no tengo ni edad de merecer4.- Que en mis ojos hay "tristeza". Esto podría ser una nota humorística, porque es la primera vez que alguien confunde mi miopía con tristeza.
Y en otros ojos me olvidé de tu mirada y en otros labios despisté a la madrugada y en otro pelo me curé del desconsuelo que empapaba mi almohada5.- Que soy tan crédula, tan inocente para creer en el supuesto "infierno" de su vida conyugal. Infierno que, por otra parte, él eligió
La paz que has elegido es peor que mi guerra aquella cama nido parece un hospital6.- Que si continúa en su supuesto infierno, es por generosidad puesto que la razón que le orilló a legirlo ya no existe, pero que no quiere hacer más daño
Ponte gomina que no te despeine el vientecillo de la libertad funda un hogar en el que nunca reine más rey que la seguiridad. Que no se infiltre el virus de la duda en tu cama matrimonial y si en tus noches falta sal para eso está el televisor si lo que quieres es vivir cien años no vivas como vivo yo7.- Que el hecho de no querer provocar mi pena y preferir mi odio, me muestra su orgullo y no su incapacidad para transmitir un sentimiento humano, por cierto, de "estoy mal" y la solicitud generosa y humilde de pedir ayuda.
Pobre aprendiz de brujo que escupe al firmamento desde un hotel de lujo con dos camas vacíasY, finalmente, que voy a creer que pedirme disculpas es una muestra de generosidad y no el aguijonazo de una tardía conciencia que busca, a toda costa, estar en paz. Que pedirme una disculpa fue resultado de un análisis de sus acciones y no el resultado de una noche donde se le pasaron las copas.
Canta la canción de las noches perdidas quema como el gas azul de los mecheros sirve para echar vinagre en las heridas Miente, como mienten todos los bolerosPero bueno, sé que las disculpas tuvieron como objetivo el acallar tu conciencia y no el hacerme sentir mejor; y como, aunque después de éstas palabras, sigo siendo una buena persona, puedes estar tranquilo porque, después de este análisis, no puedo odiarte ni guardarte rencor.
Maldita sea... la pipa de la paz con la concienciaTe lo dije en Año Nuevo con sinceridad, pero no me lo creíste. Hoy lo repito, porque en verdad lo deseo para tí:
Que logres el nivel de silencio interno, necesario para ser objetivo y autocrítico, que te permita admitir que necesitas ayuda: para aceptar lo que no puedes cambiar, para aprovechar tus cualidades, superar tus falles; que te haga abndonar tu insaciable sed de reconocimiento y la enorme tentación de mostrarte invulnerable y superior a los demás. Que el tiempo te otorgue la madurez y la valentía necesarias para buscar tu propia felicidad, al margen de chantajes y del qué dirán de la gente.
En cuanto a mí, puedo asegurarte que soy feliz y que tengo una enorme capacidad para adaptarme y sobrevivir dónde, cómo, cuándo y con quiens sea. Que, en este momento, todos los aspectos de mi vida (incluídos los amorosos) que estaban desequilibrados, poco a poco han ido tomando su lugar y resolviéndose favorablemente.
Lo que sí, como un favor que creo que me debes y para cerrar por fin este capítulo, recibe ese regalo de cumpleaños que nunca se envió. Finalmente era para tí y a mí muy poco me sirve en casa. Destruírlo sería una pena porel tiempo que tomó elaborarlo.
Hasta aquí este bla bla bla y prometo no escribir nada más al respecto. Como dicen J. Sabina y F. Páez:
Bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, cada cual por su lado llueve sobre mojado Y colorín colorado este cuento se ha acabado

Es que, cada vez que cumplo años, me parece que las canciones de Sabina son una descripción de lo que vivo o siento. Será que la edad te vuelve más sabio, o más cínico... je je je.
Tu blog me ha encantado muchísimo, y ya me pasaré por ahí de nuevo.
Besos mexicanos (Comment this)